El poderoso huracán Melissa, con vientos que rozan los 300 kilómetros por hora, está dejando su huella incluso sin tocar suelo hondureño. De forma indirecta, el fenómeno ha impulsado un frente frío que ya comenzó a sentirse en gran parte del país, con lluvias, ráfagas de viento y un aumento significativo de la humedad.
El experto en temas climáticos César Quintanilla advirtió que el sistema provocará lluvias intermitentes y un ambiente más frío de lo habitual durante las próximas horas. “Melissa se mantiene como un huracán extremadamente poderoso, con niveles de humedad superiores a los registrados en el tifón Meranti”, explicó.
La Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco) confirmó que las precipitaciones serán de leves a moderadas, influenciadas por la humedad del mar Caribe y los vientos del Pacífico. Estas condiciones afectarán principalmente las zonas norte, sur, suroccidental y suroriental, mientras que el resto del país podría experimentar lluvias débiles y un notable descenso en las temperaturas.
Los expertos recomiendan a la población mantenerse abrigada y tomar precauciones ante posibles ráfagas de viento y acumulación de agua en carreteras y zonas vulnerables. El fenómeno, aunque lejano, demuestra una vez más el poder impredecible de la naturaleza y cómo sus efectos pueden sentirse a cientos de kilómetros de distancia.


