La compañía estatal Unión Eléctrica (UNE) anunció que este viernes se prevén apagones que dejarán sin electricidad al 57 % de Cuba durante la tarde-noche, el horario de mayor demanda. La situación energética en la isla, ya crítica desde mediados de 2024, se agrava por el deterioro de las centrales termoeléctricas y la falta de divisas para importar combustible.
La UNE calcula que la capacidad de generación será de 1.394 MW frente a una demanda máxima de 3.100 MW, dejando un déficit de 1.730 MW. La afectación real alcanzará 1.760 MW para evitar apagones desordenados. Actualmente, seis de las 16 unidades termoeléctricas operativas están fuera de servicio, incluyendo dos de las tres mayores, que representan cerca del 40 % del mix energético del país.
Expertos independientes señalan que la crisis responde a una infrafinanciación crónica del sector eléctrico, que necesitaría entre 8.000 y 10.000 millones de dólares para su recuperación. El Gobierno cubano, además, responsabiliza a las sanciones estadounidenses por agravar la escasez de combustible y ha alertado sobre el impacto de esta “asfixia energética” en la economía, que se ha contraído más de un 15 % desde 2020. Los apagones prolongados también han sido el detonante de numerosas protestas recientes en la isla.

