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Carretera de salida a Olancho se fractura tras tormentas y pone en riesgo a conductores

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La transitada carretera que conecta Comayagüela con el departamento de Olancho presenta severos daños a la altura de la colonia Cerro Grande, donde un socavón y múltiples hundimientos han fracturado la vía debido a una falla geológica activada por las recientes lluvias.

Las grietas, algunas prolongadas y visibles a simple vista, han partido el pavimento nuevo y provocado la pérdida de carriles, obligando a los conductores a detenerse en ambos sentidos, lo que genera un congestionamiento vehicular intenso y un riesgo latente de accidente.

Actualmente, solo dos carriles permanecen operativos debido a la saturación de agua en el subsuelo, y las autoridades advierten que si las precipitaciones continúan, la falla podría extenderse, aumentando la posibilidad de un colapso parcial de la carretera.

Como vía alterna se sugiere la calle que atraviesa la aldea El Lolo, aunque su estado es precario y se ha visto deteriorado por las tormentas, dificultando aún más la movilidad en la zona.

Los habitantes y conductores han denunciado reiteradamente la paralización de los trabajos de construcción en este tramo, donde un segmento permanece sin pavimentar y con grandes agujeros, además de una mala señalización y alcantarillas obstruidas que complican el tránsito y aumentan el riesgo para los usuarios.

En otro sector vulnerable, la colonia Hato de Enmedio en Tegucigalpa enfrenta una situación crítica. Un árbol caído provocó un deslizamiento de tierra en un callejón, poniendo en riesgo varias viviendas cercanas.

Los vecinos, encabezados por Sonia Espinoza, expresan su preocupación y temor ante la falta de respuesta de las autoridades. “No dormimos, cada aguacero puede hacer que la tierra se desplace y arrastre las casas. Hemos hecho múltiples llamados, pero nadie ha venido a ayudarnos”, aseguró.

La saturación del suelo sigue aumentando, y aunque los residentes han intentado proteger el terreno con plásticos, el peligro persiste, dejando en vilo la seguridad de esta comunidad.

Esta situación evidencia la urgencia de una intervención estatal para prevenir una tragedia mayor, a través de la reanudación de los trabajos de pavimentación, la reparación de infraestructuras y la atención inmediata a las zonas afectadas.