La DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos) denominada Alice continúa afectando con fuerza el área mediterránea de España, dejando lluvias intensas y tormentas que complican la situación en varias comunidades autónomas. Durante la jornada de ayer, viernes 10 de octubre, la Región de Murcia y la Comunidad Valenciana, especialmente la provincia de Alicante, estuvieron bajo alerta roja debido a las precipitaciones torrenciales.
Para este sábado 11 de octubre, el temporal sigue activo, concentrándose principalmente en el tercio este de la península y las islas Baleares, donde la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) mantiene activadas alertas amarillas y naranjas. La situación ha llevado a que el sistema de Emergencias active el envío de mensajes ‘Es-Alert’ para las poblaciones de Ibiza y Formentera, con el fin de advertir a los habitantes sobre el riesgo de inundaciones y la necesidad de extremar precauciones.
En la Región de Murcia, las lluvias han provocado inundaciones localizadas que afectan carreteras y zonas urbanas, dificultando la circulación y causando daños materiales. En Alicante, las autoridades han reforzado la vigilancia en ríos y zonas bajas, donde se han registrado crecidas de agua que obligaron a desalojar a algunas familias como medida preventiva.
Además, las islas Baleares, que también están bajo alerta, se preparan para más precipitaciones en las próximas horas. Los organismos de protección civil mantienen equipos listos para intervenir en caso de emergencias, mientras recomiendan a la población evitar desplazamientos innecesarios y seguir las indicaciones oficiales.
El temporal Alice, asociado a un sistema de bajas presiones en niveles altos de la atmósfera, se ha caracterizado por generar episodios de lluvias intensas y tormentas eléctricas, un fenómeno típico de la época otoñal en la zona mediterránea española. Aemet advierte que estas condiciones podrían mantenerse durante el fin de semana, por lo que se insta a la población a mantenerse informada a través de fuentes oficiales.
Las autoridades continúan monitoreando la evolución de la DANA y coordinan acciones para minimizar el impacto, priorizando la seguridad de las personas y la protección de infraestructuras críticas.



