Tegucigalpa- Las lluvias continuarían posiblemente hasta finales de junio, pero en julio se prevé una canícula en el sentido que las lluvias cesarán en su intensidad y volverán fuertes hasta en agosto”, proyectó el titular de la Secretaría de Estado en los Despachos de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (COPECO), el vicealmirante (r) José Jorge Fortín.
“Ese es el pronóstico que nos manifiestan nuestros técnicos: Habría canícula de 15 a 21 días en julio, nuestros técnicos han estado trabajando en este sentido”, agregó.
“El año pasado también ya para finalizar la temporada ciclónica nos azotó lo que fue la tormenta Sara (del 15 al 17 de noviembre de 2024) y para esta temporada están previstos aproximadamente de cinco a seis, Dios no permita que nos azoten estas tormentas tropicales”, confió el funcionario.
Pero lo importante aquí es que las instituciones estemos preparadas y fortalecidas con personal bien capacitado para hacerle frente a estas adversidades”, concluyó.
La canícula (período canicular o días de las canículas) es la temporada del año en la cual el calor se percibe con mayor intensidad, tanto en el hemisferio sur como en el norte (desfasados seis meses entre sí).
Se refiere a un período de disminución de las lluvias que típicamente ocurre entre mediados de julio y mediados de agosto en Honduras.
Según el Centro Nacional de Huracanes (CNH), la temporada estará marcada por ciclones más poderosos, ya que las categorías más altas implican vientos devastadores, daños estructurales severos y riesgos humanos. Incluso sin impacto directo, Honduras sufriría consecuencias graves.



