El legislador estatal Zohran Mamdani, de apenas 34 años, se convirtió en el alcalde más joven en más de un siglo y en el primer musulmán y de ascendencia surasiática en liderar Nueva York, tras derrotar al exgobernador Andrew Cuomo y al republicano Curtis Sliwa en una contienda histórica que movilizó a más de dos millones de votantes. Mamdani llega al poder con una plataforma progresista que promete guarderías gratuitas, transporte público sin costo, supermercados públicos y un Departamento de Seguridad Comunitaria enfocado en salud mental, marcando lo que él mismo calificó como un salto de lo viejo a lo nuevo.
En su discurso de victoria frente a cientos de seguidores, banderas musulmanas y carteles de campaña, Mamdani lanzó un mensaje directo y desafiante: “La siguiente y última parada es el ayuntamiento”. Afirmó que su administración enfrentará la crisis del costo de vida con la agenda más ambiciosa que la ciudad ha visto en décadas y subrayó que defenderá a inmigrantes, comunidades trans, mujeres negras, madres solteras y cualquier persona en situación de vulnerabilidad. Sobre los inmigrantes, Mamdani enfatizó que su gobierno será un refugio para quienes lleguen a la ciudad buscando oportunidades y protección, y que garantizará que tengan acceso a servicios públicos esenciales y representación en la vida cívica de Nueva York.
Sin esconder su juventud, su fe y su ideología, Mamdani declaró: “Soy joven, musulmán, socialista democrático y no me disculpo por nada de esto”. También envió un mensaje directo a Donald Trump, señalando que Nueva York será un ejemplo de cómo enfrentar la oligarquía y el autoritarismo.
El triunfo de Mamdani representa un golpe histórico para el ala progresista del Partido Demócrata y coloca a la izquierda neoyorquina en una posición de poder inédita. A pesar de las críticas sobre su postura hacia la policía y su apoyo a Palestina, prometió mantener el diálogo con el NYPD y priorizar la lucha contra el racismo policial y la expansión de servicios públicos para los sectores más vulnerables.
Donald Trump había atacado al alcalde electo calificándolo de “antisemita” y “candidato comunista”, advirtiendo que la ciudad perdería fondos federales bajo su mandato, pero la respuesta de Mamdani fue claro y desafiante, marcando un giro radical en la política de la ciudad.



