Comerciantes de los principales mercados de Tegucigalpa y Comayagüela reportan que las ventas navideñas de este año se mantienen muy por debajo de lo esperado, en comparación con temporadas anteriores, generando preocupación entre quienes dependen de estas fechas para equilibrar sus finanzas.
De acuerdo con testimonios de vendedores de los mercados San Isidro, Colón y Las Américas, en los últimos días se ha notado una marcada ausencia de compradores. Los comerciantes atribuyen esta baja afluencia a la incertidumbre política que atraviesa el país, ante la falta de una declaratoria oficial de ganador en las elecciones generales, situación que ha generado cautela en la población.
Pese al panorama poco alentador, los vendedores mantienen la esperanza de que los días 23 y 24 de diciembre, tradicionalmente los de mayor movimiento comercial, permitan mejorar las ventas y cubrir compromisos económicos acumulados. “En otros años, para estas fechas ya no se podía caminar en los pasillos, pero ahora todo está vacío. Esperamos que en las vísperas de Navidad la gente se anime a comprar”, expresó una comerciante de la Feria del Artesano y el Agricultor.
Entre los productos más demandados en esta temporada destacan los nacatamales, cuyos precios oscilan entre 32 y 55 lempiras, así como la rapadura de dulce, uno de los artículos más buscados para las celebraciones familiares. Sin embargo, los vendedores señalan que el consumo se ha visto frenado por el ambiente de tensión e incertidumbre.
Este escenario se suma al contexto nacional marcado por llamados de organismos internacionales como la OEA y el Departamento de Estado de Estados Unidos, que han instado al Consejo Nacional Electoral a concluir el escrutinio especial antes del 30 de diciembre, garantizando transparencia y respeto a la voluntad popular.
Los comerciantes confían en que la calma regrese en los próximos días y que las festividades de fin de año les permitan recuperar al menos una parte de las pérdidas, en un diciembre que califican como atípico y preocupante.

