El Gobierno de Nicolás Maduro confirmó la excarcelación de 88 personas detenidas en Venezuela, en el marco de tensiones con Estados Unidos tras las recientes elecciones presidenciales. Entre los liberados se encuentran ciudadanos con doble nacionalidad venezolana-estadounidense y estadounidenses sin vínculos previos con el país, algunos de los cuales Washington podría considerar detenidos ilegalmente, según fuentes diplomáticas.
Las detenciones se produjeron en un contexto de fuerte presión estadounidense en la región. Desde septiembre, EE.UU. mantiene un despliegue militar en el Caribe, argumentando combatir el narcotráfico desde Colombia y Venezuela, y ha impulsado acciones como la destrucción de embarcaciones vinculadas al crimen organizado y la incautación de petroleros sancionados, con el objetivo de presionar al Ejecutivo de Maduro.
Washington considera que Caracas utiliza a los estadounidenses detenidos como moneda de cambio en sus negociaciones bilaterales. En este marco, la liberación de 88 personas se suma a acuerdos previos gestionados por la administración Trump, que el año pasado logró la liberación de 17 ciudadanos estadounidenses o residentes permanentes en EE.UU.
Entre los casos más destacados se encuentra James Luckey-Lange, un neoyorquino de 28 años detenido durante un viaje en diciembre, quien podría ser declarado por Estados Unidos como detenido ilegalmente. La excarcelación refleja un gesto del Gobierno venezolano en medio de la compleja relación bilateral y la presión internacional sobre el país caribeño.


