La Casa Blanca reveló el contenido del acuerdo firmado por Estados Unidos, Catar, Turquía y Egipto con el objetivo de poner fin al conflicto en Gaza e iniciar una nueva etapa de estabilidad, respeto y desarrollo tanto para palestinos como para israelíes y el resto de los pueblos de la región.
El acuerdo, titulado «Acuerdo de Paz de Trump», fue suscrito por los presidentes de Estados Unidos, Egipto y Turquía, así como por el emir de Catar. El documento celebra un “compromiso verdaderamente histórico” de todas las partes para implementar una solución duradera y sostenible en Oriente Medio.
En su contenido, el acuerdo expresa la necesidad de proteger los derechos humanos fundamentales, garantizar la seguridad y promover la dignidad de israelíes y palestinos por igual. Aun sin detallar puntos específicos sobre el plan de implementación, el texto plantea una visión de la región sustentada en la esperanza y la cooperación.
El documento reafirma el compromiso con la resolución pacífica de futuras disputas, dejando atrás años de enfrentamientos prolongados. Según los firmantes, “una paz duradera será aquella en la que tanto palestinos como israelíes puedan prosperar con la protección de sus derechos, la garantía de su seguridad y el respeto de su dignidad”.
También se resalta la importancia de resolver los conflictos mediante diplomacia y no por medio de la violencia o la fuerza militar. La declaración hace un llamado a cortar las raíces del extremismo, comprometiéndose a promover educación, desarrollo y respeto mutuo como pilares para erradicar la radicalización.
Otro de los puntos clave es el reconocimiento del valor espiritual e histórico que tiene la región para múltiples comunidades religiosas, como el judaísmo, el islam y el cristianismo. Se destaca el compromiso de proteger los sitios sagrados y fomentar la convivencia pacífica entre credos.
Los firmantes también expresan su intención de construir un futuro sin exclusiones por motivos de fe, raza o etnia, y de trabajar juntos en pos de una paz que permita prosperidad económica y seguridad compartida.
Finalmente, el texto valora el progreso logrado en los acuerdos alcanzados recientemente en Gaza, subrayando la voluntad colectiva de establecer relaciones amistosas y estables entre Israel y sus vecinos. El compromiso, concluye el acuerdo, es dejar un legado de paz, tolerancia y desarrollo que beneficie a las generaciones futuras.

