El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo colombiano, Gustavo Petro, enterraron este martes el hacha de guerra tras un año de enfrentamientos e insultos mutuos, con un encuentro de tono amable celebrado a puerta cerrada en la Casa Blanca. Al término de la reunión, ambos expresaron satisfacción y Trump incluso escribió una dedicatoria que decía: “Fue un gran honor, amo a Colombia”.
Trump declaró que, aunque no conocía personalmente a Petro, “nos llevamos muy bien” y no se sintió ofendido durante la conversación. Petro, por su parte, aseguró que salió con una “impresión positiva” y destacó que no hubo humillaciones de ningún tipo. Además, invitó a Trump a visitar Colombia, específicamente Cartagena de Indias, que describió como “un lugar bello y hermoso para vivir”.
El encuentro se produce tras meses de fuertes desencuentros, que incluyeron acusaciones de Trump contra Petro por narcotráfico y sanciones financieras por parte del Departamento del Tesoro, mientras que Petro criticó públicamente la política migratoria estadounidense y la postura de Trump sobre el medio ambiente y conflictos internacionales.
En el centro del diálogo estuvo el narcotráfico. Washington sostiene que la producción de cocaína ha aumentado bajo el Gobierno de Petro, mientras que el presidente colombiano defendió su política de sustitución de cultivos y entregó a Trump una lista de presuntos grandes capos del narcotráfico que operan fuera de Colombia. Petro subrayó que la prioridad debe ser perseguir a los líderes del crimen, no a los campesinos.
El mandatario colombiano también reveló que Trump ofreció mediar en la relación entre Colombia y Ecuador y que Estados Unidos podría contar con apoyo de Ecopetrol en la recuperación económica de Venezuela. A pesar de rebajar las tensiones, Petro admitió que mantienen diferencias en varios asuntos, aunque destacó la cordialidad del republicano con la frase: “I like you”.



