El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, desató una ola de polémica al evocar la posibilidad de la pena de muerte para seis legisladores demócratas que instaron a los militares a desobedecer “órdenes ilegales” del gobierno. El grupo de legisladores, todos con experiencia militar o en inteligencia, publicó un video afirmando que los uniformados pueden negarse a acatar instrucciones que violen la ley.
Trump calificó el comportamiento de los demócratas como “sedicioso” y, a través de su red Truth Social, sugirió su encarcelamiento e incluso su ejecución, en mensajes que fueron replicados y amplificados por usuarios de la plataforma. La reacción del Partido Demócrata fue inmediata, calificando las declaraciones como una “absoluta canallada” y advirtiendo sobre el peligro de avivar la violencia interna.
Los legisladores, entre ellos el senador Mark Kelly y la senadora Elissa Slotkin, reafirmaron que su juramento de defender la Constitución es permanente y que no se dejarán intimidar por amenazas. Expertos y líderes políticos alertan que este tipo de lenguaje podría incitar a extremistas y aumentar la tensión política en un país ya polarizado.
El episodio se suma a un contexto en el que la administración Trump ha desplegado la Guardia Nacional en ciudades estadounidenses y ha ordenado ataques contra presuntos narcotraficantes fuera del país, acciones que también han generado críticas sobre su legalidad y el uso de la fuerza. Analistas advierten que la escalada verbal y militar podría profundizar la crisis política y la violencia en Estados Unidos.



