El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que planea posponer aproximadamente un mes su visita a China, originalmente prevista para finales de marzo, debido al conflicto en Irán. Trump aseguró que siente la necesidad de permanecer en el país para supervisar la situación, aunque mantuvo que mantiene “una muy buena relación” con su homólogo, Xi Jinping.
El aplazamiento se da mientras se revisa la postura de Pekín respecto a garantizar la seguridad del estrecho de Ormuz, bloqueado por Irán en represalia a los ataques estadounidenses. Por su parte, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, aclaró que el retraso no se debe a desacuerdos con China.
El viaje, de concretarse, sería la segunda visita de Trump a China, en medio de tensiones comerciales y restricciones recientes del Tribunal Supremo de Estados Unidos sobre la imposición de aranceles generalizados al gigante asiático. China, por su parte, pidió evitar una escalada militar en la zona y mantiene comunicación con Washington sobre la posible visita.



