El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a elevar el tono contra su homólogo colombiano Gustavo Petro, a quien calificó como «un alborotador» y advirtió que «más le vale andarse con cuidado». Las declaraciones se produjeron durante un acto en su residencia privada de Mar-a-Lago, Florida, en el que también anunció la construcción de nuevos buques de guerra, bautizados como «Clase Trump».
Trump aseguró que, aunque respeta al pueblo colombiano, considera que su líder actual fomenta la producción de cocaína, mencionando que Colombia posee al menos tres importantes fábricas de droga que, según él, deberían ser cerradas de inmediato. El mandatario estadounidense ha llegado a afirmar que Petro es un «líder del narcotráfico», responsabilizándolo de la creciente exportación de cocaína hacia Estados Unidos.
El comentario se produce apenas días después de que Trump ordenara confiscar buques petroleros sancionados que entraran o salieran de Venezuela, en una operación que ha sido interpretada como presión para forzar la salida del presidente Nicolás Maduro. Desde el 10 de diciembre, Estados Unidos ha detenido al menos dos petroleros vinculados al transporte de crudo venezolano, intensificando la tensión en el Caribe y enviando un mensaje claro de que la Casa Blanca busca controlar el flujo de recursos energéticos en la región mediante acciones militares y económicas.
Expertos señalan que estas declaraciones y operaciones podrían aumentar la inestabilidad regional y complicar las relaciones bilaterales entre Washington y los países sudamericanos.



