El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó un duro llamado a la OTAN y sus aliados advirtiendo que enfrentarán un “futuro muy malo” si no colaboran para garantizar el paso de buques por el estrecho de Ormuz, bloqueado por Irán como respuesta a los ataques estadounidenses.
Trump subrayó que países como Europa y China dependen del petróleo del Golfo y que, si no envían ayuda, podrían enfrentar graves consecuencias estratégicas. “Esperemos que China, Francia, Japón, Corea del Sur, el Reino Unido y otros, que se ven afectados por esta restricción artificial, envíen buques a la zona para que el estrecho deje de ser una amenaza”, señaló.
El mandatario recordó que Estados Unidos ha apoyado previamente a los aliados en conflictos como el de Ucrania y advirtió que ahora espera reciprocidad. La presión de Trump se da mientras se evalúa un posible retraso en su visita a China y se intensifican los esfuerzos para desbloquear el paso estratégico por el que circula el 20 % del petróleo mundial.



