La tensión social volvió a estallar en el sector palmero cuando cientos de trabajadores y residentes salieron a las calles para denunciar la invasión de extensas áreas cultivadas con palma africana, una situación que aseguran los ha dejado sin empleo y al borde del colapso económico. La protesta tomó fuerza con el bloqueo de importantes vías de comunicación, provocando serias complicaciones al tránsito y encendiendo las alarmas en la zona.
Los manifestantes, en su mayoría obreros de fincas afectadas, expresaron su desesperación ante la pérdida repentina de sus fuentes de ingreso. Aseguran que las tomas de tierras han paralizado por completo las labores agrícolas, dejando a decenas de familias sin sustento y sumidas en la incertidumbre. Para muchos, la palma africana no solo representa un cultivo, sino la única oportunidad de llevar alimento a sus hogares.
Durante la movilización, los reclamos se centraron en la falta de respuesta de las autoridades frente a un conflicto que, según denuncian, se repite una y otra vez sin soluciones reales. Los trabajadores advirtieron que, de no ser escuchados, las protestas podrían intensificarse en los próximos días.
La presencia policial buscó evitar mayores confrontaciones y reducir el impacto vial, mientras el malestar social seguía creciendo. El conflicto por la tierra vuelve a exponer una profunda crisis en el sector agroindustrial, donde el choque entre invasiones y empleo amenaza con desestabilizar a toda una región que depende directamente de esta actividad productiva.


