El USS Gerald R. Ford, el portaaviones más grande del mundo, arribó a la costa norte de Israel acompañado de su grupo de escolta, marcando un despliegue militar estadounidense de gran envergadura en la región ante la amenaza de un posible ataque a Irán.
El portaaviones partió desde la isla griega de Creta tras una escala de abastecimiento en una base naval estadounidense y ahora se dirige a la zona de Haifa, la ciudad norteña con el mayor puerto y una de las bases navales más importantes del país.
Paralelamente, una veintena de aviones estadounidenses de reabastecimiento aterrizaron en el aeropuerto de Ben Gurión, sumándose a la docena de cazas F-22 que habían llegado días antes.
Este despliegue se produce después de que el USS Abraham Lincoln y sus buques escolta se posicionaran en el Golfo Pérsico a inicios de este año, elevando la tensión en Medio Oriente y dejando en alerta a la región ante un posible enfrentamiento militar.



