El presidente de Taiwán, William Lai, reiteró este miércoles que la venta de armas por parte de Estados Unidos a la isla es «necesaria» para garantizar la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán, tras las recientes declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien no confirmó la aprobación de un importante paquete de armamento.
Durante una rueda de prensa con motivo de su segundo aniversario en el cargo, Lai advirtió que las amenazas que enfrenta Taiwán son cada vez más graves. En ese contexto, subrayó que el fortalecimiento de las capacidades defensivas y la adquisición de equipamiento militar a Estados Unidos no solo son esenciales para la seguridad de la isla, sino también para la preservación de la estabilidad regional.
«Esperamos que estas compras militares puedan continuar», añadió el mandatario.
Sus declaraciones se produjeron después de que Trump, tras su visita a China y su encuentro con el presidente Xi Jinping, evitara confirmar si autorizará un paquete de armas para Taiwán valorado en aproximadamente 14.000 millones de dólares, lo que, de aprobarse, representaría el mayor acuerdo de este tipo en la historia.
En una entrevista con Fox News, Trump afirmó: «Todavía no lo he aprobado, ya veremos qué pasa. Quizás lo haga, quizás no lo haga», y calificó el paquete como una posible «herramienta de negociación». No obstante, recordó que a finales del año pasado sí autorizó una venta de armas a Taiwán por más de 11.000 millones de dólares.
En respuesta, Lai destacó que Taiwán y Estados Unidos mantienen canales de comunicación fluidos y expresó su deseo de que Taipéi, Washington y otros aliados democráticos refuercen su cooperación para promover la paz y la estabilidad en la región.
Durante la misma entrevista, Trump señaló que no busca la independencia de ningún territorio ni un conflicto con Pekín por Taiwán, isla que se administra de forma autónoma desde 1949 y que China considera parte de su soberanía.
Asimismo, el expresidente estadounidense afirmó haber discutido con Xi Jinping la cuestión de Taiwán y sugirió la posibilidad de que China intente ejercer mayor presión sobre la isla en el futuro.
Por su parte, Lai reafirmó que Taiwán actúa como un «guardián de la paz y la estabilidad» en el estrecho y defensor del statu quo, al tiempo que acusó a Pekín de incrementar las tensiones mediante el fortalecimiento de su capacidad militar.


