La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) expresó este lunes su preocupación por las declaraciones del jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Honduras, Roosevelt Hernández, quien acusó al empresario y periodista Jorge Canahuati, presidente ejecutivo del Grupo OPSA y expresidente de la SIP, de liderar una supuesta «campaña mediática» en su contra y contra la institución militar.
Hernández aseguró que la presunta campaña, «disfrazada de cobertura periodística», sería una represalia por negocios fallidos entre el Grupo OPSA y empresas del Instituto de Previsión Militar, y afirmó que estaría vinculada a un entramado donde “actores públicos y privados se confunden con estructuras de crimen organizado”, justo antes de las elecciones generales del 30 de noviembre.
En respuesta, los diarios La Prensa y El Heraldo afirmaron que su única arma es el ejercicio periodístico y ratificaron su compromiso con la libertad de informar, enfatizando: “No va a callarnos”.
Pierre Manigault, presidente de la SIP, calificó las acusaciones como «una forma de presión y descrédito hacia la prensa independiente», advirtiendo que generan un clima de hostigamiento e intimidación. Martha Ramos, presidenta de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, recordó que en democracia los medios cumplen la función esencial de fiscalizar el poder, y que las autoridades deben responder con transparencia, no con ataques.
La SIP denunció que en Honduras persiste un patrón de intimidación, difamación y estigmatización contra periodistas y medios por parte de las Fuerzas Armadas, documentado en su informe país de octubre. Entre los incidentes previos, en febrero Hernández amenazó con acciones judiciales contra medios como El Heraldo y La Prensa para obligarlos a revelar sus fuentes.
La organización reiteró su solidaridad con Canahuati y con todos los periodistas hondureños, e instó a las Fuerzas Armadas y al gobierno a garantizar la seguridad y libertad de los comunicadores, promoviendo un diálogo respetuoso entre instituciones y prensa. Además, alertó sobre ataques recientes al medio digital Criterio.hn, incluyendo estigmatización y presión para revelar fuentes, recordando que el secreto profesional está protegido por la Constitución y estándares internacionales.



