La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que su país defenderá su soberanía y no aceptará injerencias extranjeras ni se convertirá en un “protectorado” de ningún gobierno, en medio de tensiones con Estados Unidos.
Durante la ceremonia por el 109 aniversario de la Constitución de 1917, Sheinbaum leyó el artículo 40 de la Carta Magna y enfatizó que México jamás entregará sus recursos naturales ni permitirá intervenciones que afecten su independencia. “La historia de México no es la historia de la obediencia, es la historia de un pueblo que ha luchado siempre por la soberanía, por la libertad, por la democracia, por la justicia social y por su dignidad”, afirmó.
El pronunciamiento ocurre en un contexto de fricciones con la Casa Blanca, donde Donald Trump ha presionado a México con amenazas de aranceles y advertencias sobre intervenciones directas para combatir el tráfico de drogas y la migración irregular. Sheinbaum destacó que México “no se doblega, no se arrodilla, no se rinde y no se vende”, defendiendo reformas nacionales y la Constitución como garantía de un proyecto soberano, social y democrático.

