La secretaria de Seguridad Interior de Estados Unidos, Kristi Noem, lanzó una dura advertencia al pedir la expansión de la lista de países sujetos a restricciones de viaje, denunciando que están “inundando la nación con asesinos, sanguijuelas y adictos”. En una publicación en X, Noem subrayó que cada nación que contribuya a la llegada de personas que, según ella, amenazan la seguridad del país debería ser incluida en una prohibición total de viajes.
Sus declaraciones se producen en un contexto de fuerte tensión migratoria, tras un tiroteo cerca de la Casa Blanca que involucró a un ciudadano afgano y dejó a dos guardias nacionales heridos, lo que reforzó la postura de la administración de Donald Trump de limitar drásticamente la llegada de extranjeros. La secretaria argumentó que Estados Unidos fue construido con esfuerzo y sacrificio, y que los invasores no deberían aprovechar los beneficios del país ni poner en riesgo la seguridad de sus ciudadanos.
Actualmente, 19 países enfrentan restricciones de viaje, entre ellos Afganistán, Cuba, Irán, Venezuela y Yemen, pero la propuesta de Noem busca elevar esa cifra a 30 naciones, un paso que marcaría un endurecimiento histórico de la política migratoria estadounidense.
Expertos y organizaciones de derechos humanos han advertido sobre las consecuencias humanitarias de estas medidas, señalando que podrían afectar a familias enteras y generar conflictos diplomáticos, mientras la administración Trump insiste en que las restricciones son esenciales para proteger a la población estadounidense y mantener el control de fronteras.



