Rusia ejecutó un devastador ataque sobre Ucrania con 476 drones y 48 misiles de distintos tipos, causando daños en instalaciones energéticas y otras infraestructuras civiles en al menos diez regiones, y provocando la muerte de 19 civiles en la región de Ternópil, informó el presidente Volodímir Zelenski. Según la Fuerza Aérea ucraniana, sus defensas lograron interceptar 442 drones y 41 misiles, mitigando parcialmente el impacto del bombardeo.
En Ternópil, un edificio residencial fue alcanzado, dejando además decenas de heridos, mientras que en Járkov, en el noreste del país, las infraestructuras energéticas y de transporte sufrieron graves daños. También se reportaron ataques en las regiones de Ivano-Frankivsk, donde tres personas resultaron heridas, y Leópolis, ambas situadas en el oeste de Ucrania.
El presidente Zelenski aseguró que este nuevo ataque evidencia que «la presión sobre Rusia no es suficiente» y volvió a hacer un llamado urgente a la comunidad internacional para intensificar las sanciones contra el Kremlin y proporcionar más ayuda a Ucrania, con el fin de fortalecer su defensa frente a los bombardeos. La ofensiva rusa marca un escalamiento de la campaña militar y genera preocupación por la creciente vulnerabilidad de la infraestructura civil ucraniana ante ataques masivos coordinados. Las autoridades ucranianas continúan evaluando los daños y reforzando la protección de las ciudades más afectadas.



