Este martes, Rumanía y Moldavia reportaron la entrada de drones rusos en su espacio aéreo, en medio de un nuevo ataque aéreo contra Ucrania que involucró 22 misiles y más de 460 drones. Bucarest desplegó cazas Eurofighter y F-16 para monitorear y neutralizar las amenazas, mientras fragmentos de drones cayeron en territorio moldavo, provocando la evacuación de la aldea de Cuhurestii de Jos.
El Ministerio de Defensa de Rumanía indicó que uno de los drones ingresó desde Vylkove, Ucrania, hasta Chilia Veche, y que posteriormente regresó a Ucrania. Pilotos rumanos decidieron no disparar para evitar daños colaterales, aunque tenían autorización para atacar si se cumplían las condiciones.
El presidente ucraniano Volodímir Zelensky confirmó que cuatro drones cruzaron hacia Rumanía y Moldavia, y subrayó la necesidad de continuar armando a Ucrania y mantener la presión internacional sobre Rusia mediante sanciones.
Desde el inicio de la invasión rusa en 2022, Rumanía ha registrado 13 incursiones de drones en su espacio aéreo y ha recuperado 40 fragmentos de estas aeronaves. Los ataques recientes en Ucrania también provocaron seis muertos y 13 heridos en Kiev, afectando infraestructuras energéticas y portuarias, mientras las defensas ucranianas interceptaron varios misiles balísticos e hipersónicos lanzados por Moscú.


