Río de Janeiro se coronó oficialmente como la ciudad que organiza la mayor fiesta de fin de año a nivel mundial, tras recibir el título de Guinness World Records por la asistencia de 2,5 millones de personas en la playa de Copacabana durante la celebración de Año Nuevo pasada. La placa conmemorativa fue entregada al alcalde Eduardo Paes en una ceremonia especial, en la que se destacó la magnitud del evento, su programación artística y su relevancia cultural.
La cifra récord no incluye a los asistentes de las demás fiestas públicas que se celebran en playas y parques de la ciudad, que en conjunto superan los cinco millones de personas. Para certificar el récord, Guinness evaluó pruebas aéreas, incluyendo imágenes con drones, que demostraron la magnitud de la concurrencia. Paes celebró la distinción, destacando que ninguna otra ciudad en el mundo logra reunir a tanta gente con constancia y organización.
Este año, el famoso Reveillon de Copacabana espera nuevamente a 2,5 millones de participantes en la playa y un total de cinco millones en los 13 escenarios repartidos por la ciudad. La celebración incluirá un espectáculo de fuegos artificiales de 12 minutos lanzados desde 19 balsas, un show de 1.200 drones creando figuras sincronizadas y 70 atracciones musicales con artistas de renombre como Gilberto Gil, Ney Matogrosso, Belo, Alcione y Alok. La fiesta culminará con la presentación de la batería de la escuela de samba Beija Flor, consolidando a Río como epicentro mundial de la celebración de fin de año.


