Punch, el mono abandonado que abraza un peluche como mamá y derrite a Japón

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Un pequeño macaco japonés abandonado al nacer en el zoológico de la ciudad de Ichikawa se ha convertido en una sensación nacional. Su nombre es Punch, tiene apenas siete meses y no se separa de un peluche que se ha transformado en su madre sustituta.

El primate fue rechazado por su madre poco después de nacer, una situación que ocurre ocasionalmente en esta especie. Según explicó el portavoz del zoológico, Takashi Yasunaga, la inexperiencia de la progenitora y las altas temperaturas podrían haber influido en el abandono. Desde entonces, el personal del recinto asumió su cuidado.

Al notar que las crías de macaco japonés suelen aferrarse a sus madres para sentirse seguras, los cuidadores intentaron primero darle toallas como punto de apoyo. Sin embargo, Punch terminó abrazando con fuerza un peluche de orangután naranja que, desde ese momento, se convirtió en su refugio emocional. Duerme con él, camina con él y lo aprieta cuando se siente abrumado.

Aunque depende de su inseparable compañero de felpa, Punch no está aislado. Comparte espacio con otros 56 macacos y poco a poco avanza en su integración. Videos difundidos en redes sociales mostraron sus primeras interacciones, en las que se le veía algo intimidado tras su reintroducción al grupo.

El zoológico presentó oficialmente al pequeño en su cuenta de X, lo que desató una ola de mensajes de apoyo bajo etiquetas como #AnimoPunch. Las imágenes del mono abrazando su peluche han acumulado millones de visualizaciones y han provocado un aumento notable de visitantes: solo el fin de semana pasado, unas 8.000 personas acudieron al recinto, el doble de lo habitual.

Con casi dos kilos de peso, Punch continúa recibiendo cuidados especiales mientras aprende a convivir con la manada. Según el personal del zoológico, ya interactúa más, juega, es acicalado por otros ejemplares e incluso recibe regaños, señales claras de que avanza hacia su independencia.

Mientras tanto, Japón sigue pendiente del pequeño mono que, abrazado a su peluche, se ha convertido en símbolo de ternura y resiliencia.