El Congreso de Perú eligió a un nuevo presidente interino luego de destituir a José Jerí por reuniones clandestinas con un empresario chino y cuestionables contrataciones en su gobierno. El mandatario interino permanecerá en el cargo hasta el 28 de julio, cuando asuma el ganador de las elecciones del 12 de abril.
Jerí había asumido en octubre tras la destitución de Dina Boluarte, pero fue removido por “inconducta en sus funciones y falta de idoneidad”. Su caída se aceleró tras investigaciones por presunto tráfico de influencias y patrocinio ilegal de intereses.
La crisis política genera incertidumbre entre los ciudadanos, que califican la situación como un “circo” y una “farsa”. Más de 30 candidatos competirán en las elecciones presidenciales, mientras cuatro congresistas se postulan para dirigir el Congreso y asumir temporalmente la presidencia, entre ellos María del Carmen Alva, José Balcázar, Edgard Reymundo y Héctor Acuña.
A pesar de la inestabilidad política, la economía peruana mantiene relativa estabilidad, aunque la informalidad laboral sigue siendo un desafío estructural que deja a gran parte de la población sin protección social. Analistas advierten que la estabilidad del nuevo presidente interino no está garantizada y que la situación política podría repercutir en los partidos que apoyaron a Jerí.



