La Gran Manzana se prepara para enfrentar uno de sus fines de semana más fríos en décadas, con el frente ártico que azota la ciudad desde enero intensificándose. El alcalde Zohran Mamdani advirtió que las temperaturas podrían caer hasta los –10ºF (-23,3ºC), acercándose al récord histórico de –15ºF (-26ºC) registrado en 1934.
Desde finales de enero, la ciudad ha soportado una racha de temperaturas bajo cero que ya ha dejado 17 muertos por causas relacionadas con el frío. Las autoridades han activado el ‘Código Azul’ y duplicado los refugios, con más de 1.200 plazas disponibles en hoteles y centros de calefacción, para proteger a los neoyorquinos más vulnerables y evitar que la cifra de víctimas aumente mientras la ciudad enfrenta días “demasiado bajos y peligrosos para sobrevivir”.



