El gobierno de Nicaragua expresó su respaldo absoluto a los ejercicios militares realizados por China en las cercanías de Taiwán, calificándolos como una medida “punitiva y disuasoria” contra quienes buscan la independencia de la isla. Daniel Ortega y Rosario Murillo señalaron que estas maniobras son necesarias para proteger la soberanía y la integridad territorial de China, al tiempo que rechazaron cualquier intento de actores externos de interferir en la situación taiwanesa.
En su declaración, el Ejecutivo sandinista insistió en adherirse al principio de “una sola China” y recordó que Taiwán forma parte inalienable del territorio chino, reafirmando el reconocimiento exclusivo al gobierno de Pekín. Además, Managua criticó la reciente venta masiva de armas anunciada por Estados Unidos a Taiwán, asegurando que la acción “socava la paz” y envía señales equivocadas a los movimientos secesionistas.
La postura nicaragüense llega en medio de un despliegue militar chino que incluyó tropas, aviones, buques de guerra y artillería de largo alcance, diseñado para “disuadir” la intervención de potencias extranjeras como Estados Unidos y Japón. Nicaragua enfatizó que la cuestión de Taiwán es un asunto interno de China y que se opone a cualquier injerencia externa, defendiendo lo que considera un principio de respeto a la soberanía e independencia de los Estados.
Este respaldo se suma a la política de Managua de alinearse con Pekín tras romper relaciones diplomáticas con Taipéi en 2021, consolidando su apoyo a la posición china frente a la isla y las crecientes tensiones internacionales en la región.


