El Gobierno de Nicaragua, liderado por los esposos Daniel Ortega y Rosario Murillo, ha ratificado su adhesión al principio de una sola China, rechazando de manera tajante cualquier intento de independencia de Taiwán, con el que mantuvo lazos diplomáticos durante quince años. La declaración oficial del Ejecutivo subraya que el territorio taiwanés forma parte inalienable de China y que Pekín es el único gobierno legítimo que representa al país. Además, Managua respalda los esfuerzos de China por lograr la reunificación nacional y defiende su soberanía e integridad territorial.
El comunicado nicaragüense advierte contra toda forma de actividad separatista y condena cualquier intervención externa que pretenda alterar la estabilidad regional. La declaración recuerda que el retorno de Taiwán a China posee un respaldo histórico y jurídico, reforzado por la Resolución 2758 de la Asamblea General de la ONU, que reconoce el principio de una sola China como un consenso internacional.
Desde la ruptura con Taiwán en diciembre de 2021, Nicaragua ha buscado estrechar vínculos con Pekín, elevando recientemente la relación diplomática a una “asociación estratégica” tras conversaciones directas entre Ortega y el presidente chino Xi Jinping. Esta decisión marca un giro definitivo en la política exterior nicaragüense, cerrando un ciclo de cooperación de más de una década con Taipéi y consolidando su alineamiento con China en un contexto global cada vez más polarizado. La medida ha generado atención internacional por su impacto político y económico en Centroamérica.



