Ciudad de México. Triunfo ilusionante, esperanzador y merecido.. La Selección de México logró una victoria 2-0 contra Sudáfrica en el arranque del Mundial 2026 del cual el país azteca es anfitrión junto a Estados Unidos y Canadá.
El resultado no refleja lo que pasó en la cancha, se quedó corgo,, el Tri lució muy sólido línea por línea, fue superior futbolísticamente ante un adversario muy pobre, sin fútbol y sin reacción.
México, consciente que es anfitrión y que estaba ante su público en el icónico y emblemático estadio Azteca, no especuló.
Raúl Jiménez recibió un centro, remató violento y bajo de zurda, pero el arquero Ronwen Williams lanzado a su derecha evitó el gol al.minuto 5.
Posteriormente Eric Lira llegó a presionar, bloqueó perfecto a Yaya Sithole, habilitó a Julián Quiñones, quien con categoría y frontal al marcó anotó el 1-0 con un derechazo imposible de atajar para el portero Ronwen Williams, al minuto 9.
Ahí el Azteca ya era una fiesta, el público eufórico comenzó a cantar Cielito Lindo.

Imponente México, amo y señor. Tuvo la posesión y disfrutó de tener la pelota, con técnica,, con oficio y con movilidad.
¿Y Sudáfrica? Fue víctima de la presión y de sus limitaciones, muy ingenuo, sin recursos y sin ideas para lastimar a su rival.
A avasallante el Tri individual y colectiva mente, impuso sus criterios futbolísticos, lo único que se le puede reprochar fue la poca profundidad en el ataque y que en momentos bajó revoluciones.
Quiñones volvió a aparecer como un killer, remató potente en el área con derecha, pero el balón se estrelló en el vertical izquierdo. Salvada milagrosamente al minuto 43.
Así terminó el primer capítulo.
Iniciando en complemento, México quedó en ventaja numérica por la expulsión de Sithole por falta a Brian Gutiérrez al 49.
El Tri cayó en la relajación, perdió intensidad y dinámica.
Roberto Alvarado sacó un centro alto de derecha y en el área Raúl Jiménez conectó de cabeza y anotó el 2-0 al minuto 63. Sudáfrica se quedó con 9 al 83 por la expulsión de Swane tras falta cometida a Alvarado.
Sin embargo México no aceleró, estaba deprimido y conforme. El Tri acabó con 10 jugadores tras la expulsión de César Montes por una falta violenta.
La historia ya estaba escrita, México ganó y ganó bien, pero terminó dejando dudas que deberà de despejar en el próximo juego contra Corea.
Por José Luis Barralaga



