El tiempo adquiere otro significado dentro del Hospital Escuela. No se mide en horas, sino en espera. Una espera que, para muchos pacientes, se extiende por meses e incluso años.
Hasta el 31 de enero de 2026, un total de 1,589 personas permanecían a la espera de una intervención quirúrgica. De esa cifra, únicamente 29 pacientes lograron ingresar a quirófano, mientras que 1,560 continúan en lista, reflejando una mora quirúrgica cercana al 98%.
Lejos de ser solo un dato estadístico, la cifra representa una realidad crítica: una fila que no avanza. A diario, más de 7,000 personas llegan al principal centro asistencial público del país, provenientes de distintas regiones de Honduras, con la esperanza de recibir atención oportuna.
Sin embargo, la alta demanda y la limitada capacidad operativa han provocado una saturación que impacta directamente en áreas clave. El servicio de urología reporta 554 pacientes pendientes; cirugía plástica y reconstructiva suma 180; mientras que cirugía general registra 176 casos en espera. En estas especialidades, la mora alcanza el 100%.
Otras áreas como otorrinolaringología, cirugía vascular y neurocirugía enfrentan una situación similar, con listas de espera que continúan creciendo sin una respuesta inmediata.
La falta de rotación en quirófanos, sumada a la alta demanda, mantiene al sistema en un punto crítico, donde la capacidad de respuesta no logra seguir el ritmo de las necesidades de la población.



