Al menos 3,2 millones de personas se encuentran desplazadas dentro de Irán a causa del conflicto que mantiene ese país con Israel y Estados Unidos, según estimaciones de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR).
Las evaluaciones preliminares indican que entre 600.000 y un millón de familias han tenido que abandonar sus hogares debido a los bombardeos y a las hostilidades que continúan intensificándose en varias zonas del país.
La mayoría de los desplazados han huido de la capital, Teherán, y de otras grandes ciudades, buscando refugio en el norte del país y en áreas rurales con la esperanza de encontrar mayor seguridad frente a la violencia.
Las autoridades humanitarias advierten que la cifra podría seguir aumentando mientras el conflicto continúe, lo que incrementa la presión sobre la capacidad de respuesta en un país que ya albergaba cerca de 1,6 millones de refugiados, en su mayoría provenientes de Afganistán.
ACNUR reiteró la urgente necesidad de proteger a la población civil, garantizar el acceso a la ayuda humanitaria y mantener abiertas las fronteras para quienes buscan seguridad, de acuerdo con las obligaciones internacionales.
El conflicto también mantiene otro frente activo en Oriente Medio, particularmente en Líbano, donde las hostilidades entre Israel y Hizbulá han provocado el desplazamiento forzoso de más de 600.000 personas.
Desde el inicio de la guerra, organismos humanitarios han advertido que la capacidad de respuesta podría verse desbordada en una región que ya enfrentaba grandes desafíos por la presencia de millones de refugiados de otros conflictos.



