La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, sorprendió al anunciar que el país no se unirá oficialmente a la Junta de Paz convocada por Estados Unidos, optando únicamente por enviar a su embajador ante Naciones Unidas como observador. La mandataria justificó la decisión al señalar que el encuentro no incluye a todas las partes involucradas en los conflictos de Medio Oriente, especialmente Palestina, a la que México reconoce como estado.
“La participación de ambos estados, de Israel y de Palestina, es fundamental, y no está planteado así en el encuentro”, explicó Sheinbaum, dejando en claro que México mantiene su postura de promover procesos de paz inclusivos.
La Junta de Paz, creada por el expresidente estadounidense Donald Trump, busca supervisar la implementación de un plan de 20 puntos con el objetivo declarado de poner fin al conflicto entre Israel y Hamás. Mientras varios países aceptaron formar parte de este organismo, incluyendo naciones de Medio Oriente, Asia y algunos de Latinoamérica como Argentina, El Salvador y Paraguay, México se mantiene al margen, reafirmando su política histórica de solución pacífica de controversias y respeto al derecho internacional.
Con esta decisión, México refuerza su imagen de país que prioriza la neutralidad y la diplomacia multilateral, evitando involucrarse en iniciativas que no consideran a todos los actores del conflicto.



