México analiza orden de Trump que clasifica al fentanilo como “arma de destrucción masiva”

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La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó este martes que su Gobierno evaluará las implicaciones de la orden ejecutiva firmada por el presidente estadounidense Donald Trump, que declara al fentanilo como “arma de destrucción masiva”.

Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum subrayó que la política mexicana sobre drogas va más allá de lo punitivo, priorizando la atención a las causas del consumo, especialmente entre los jóvenes. “Por un lado vamos a analizarlo. Segundo, no puede atenderse el tema del consumo si no es también con una política de atención a las causas y de atención a los jóvenes; y, tercero, el fentanilo también tiene un consumo legal, se utiliza como anestésico”, expresó.

La mandataria cuestionó la clasificación del fentanilo como “arma de destrucción química”, destacando que esta droga tiene usos médicos legales, y enfatizó que la visión de su Gobierno difiere de la de Estados Unidos. “Nuestra visión de cómo atender el consumo de drogas es distinta. Hay que atender los delitos, para eso hay una fiscalía y jueces, pero también hay que atender las causas del consumo de las drogas; si no se atienden, será el fentanilo u otra droga la que seguirá utilizándose”, añadió.

El anuncio de Sheinbaum ocurre luego de que Trump, en un acto en la Casa Blanca, calificara al fentanilo como un “arma de destrucción masiva” y advirtiera que el país ha perdido entre 200,000 y 300,000 personas al año en los últimos cinco o seis años a causa de esta droga.

México y Estados Unidos han llevado a cabo esfuerzos conjuntos para combatir el fentanilo y otras drogas sintéticas. Según cifras de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, durante los primeros 14 meses de la administración Sheinbaum se aseguraron 311 toneladas de droga, incluyendo más de 4 millones de pastillas de fentanilo.

Sheinbaum reiteró que la estrategia mexicana busca un equilibrio entre la persecución del crimen y la prevención del consumo, enfocándose en atender los factores sociales que impulsan la adicción y reducir así el impacto de las drogas en la población.