Todo tiene su fin. Al Nassr ha encontrado la primera espina en su camino hacia el título con el empate ante Al Ettifaq. El pleno de diez victorias consecutivas se detiene cuando los flecos del telón de 2025 rozan el escenario final. Buena culpa de ello ha tenido Álvaro Medrán. El centrocampista puso el cerebro y Wijnaldum los goles con los que anular a la dupla Cristiano-João Félix. Todo ello en el día que se cumplen tres años de la llegada del astro de Madeira a Arabia Saudí.
El partido empezó con las revoluciones por las nubes. Wesley vio la amarilla a los dos minutos y cinco más tarde llegó la roja para Al Nasser. El lateral clavó los tacos cuando Al Olayan se levantaba y el colegiado lo vio claro hasta que desde el VAR le aconsejaron que fuera a revisar la jugada. Dicho y hecho. La roja mutó en amarilla y los de Cristiano siguieron en igualdad. Pequeño respiro. Entre tanta acción, Al Nassr tocaba y tocaba en busca de un gol que se le resistía más de lo debido. Si las ocasiones vestían de amarillo, el gol llegaba de verde. Wijnaldum sacó el conejo de la chistera tras un balón largo de Al Ghamdi para encarar a Iñigo Martínez, dejarlo en la estacada y poner el balón en la escuadra.
El premio era justo para un Al Ettifaq bien sentado en el partido y al que sólo le hacían cosquillas con los disparos lejanos de Al Ghannam y João Félix. La muralla de cinco defensas plantada por Saaad Al Shehri fue firme la primera parte, pero cayó en la segunda. Y lo hizo rápido. El encargado de derribarla fue João Félix nada volver de vestuarios. La batalla por el Pichichi entre los portugueses se encendía un punto más.
El idilio del portugués pudo ser mayor de no ser por Cristiano. El tiro del ex del Atleti tocó en la espalda del ‘7′ para ir en dirección a la red. La suerte, que hasta el momento se le negaba de cara a portería, le sonrió para lograr su tanto número 13 en 11 partidos. El 14 estuvo cerca de llegar, pero se quedó en el limbo bien al no llegar en un salto bien por marcharse alto. La undécima victoria parecía encaminada hasta que Medrán dijo esta bota es mía con un pase hacia Al Otaibi, el recién incorporado cedió a Wijnaldum que cruzó la pelota rompiendo el viaje de triunfos de Cristiano y compañía.



