El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, llamó al presidente electo de Chile, José Antonio Kast, para felicitarlo por su contundente triunfo electoral y expresar su interés en fortalecer la cooperación entre ambos países. Rubio destacó la disposición de Estados Unidos para trabajar junto a Chile en temas como seguridad regional y crecimiento económico, mientras Kast recibió la llamada en medio de la euforia por su victoria.
El resultado electoral ha sorprendido a muchos: Kast, conocido por su postura ultraderechista y por su apoyo histórico a la continuidad del régimen de Augusto Pinochet, superó por un amplio margen a la candidata de la izquierda, Jeannette Jara, obteniendo más del 58 % de los votos frente al 41 % de su rival. Se trata de una de las victorias más amplias en la historia reciente de Chile, desde el retorno a la democracia, lo que ha generado un debate intenso dentro y fuera del país.
La llamada de Rubio subraya la relevancia internacional que ha adquirido el nuevo presidente chileno, y refuerza la intención de Estados Unidos de mantener una relación estrecha con su Gobierno. Analistas advierten que la llegada de Kast a La Moneda marca un giro significativo en la política chilena, consolidando una postura conservadora y polarizadora que podría tener repercusiones en la región. Mientras tanto, seguidores de Kast celebran su victoria, y sectores críticos observan con preocupación la presencia de un pinochetista en el poder tras más de tres décadas de democracia.



