El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, destacó los lazos históricos y culturales con Europa durante su intervención en la Conferencia de Seguridad de Múnich, adoptando un tono más conciliador que el discurso que ofreció el vicepresidente J.D. Vance hace un año.
Rubio subrayó que Estados Unidos no busca separarse del Viejo Continente, sino revitalizar una amistad que considera clave para dirigir en conjunto el nuevo orden mundial. Señaló que, aunque ambos han cometido errores en políticas migratorias, climáticas y comerciales, el objetivo es fortalecer la cooperación económica, militar y cultural.
El secretario de Estado recalcó que Estados Unidos desea que Europa permanezca fuerte y prospera, y que las lecciones de las dos grandes guerras del siglo XX muestran que los destinos de ambas potencias están profundamente entrelazados. Al mismo tiempo, advirtió que EE. UU. está preparado para actuar de manera independiente en política exterior si sus expectativas no se cumplen.



