El presidente francés, Emmanuel Macron, pidió la formación de una coalición internacional para asegurar las vías marítimas estratégicas, en medio de la amenaza a la circulación por el estrecho de Ormuz debido al conflicto en Oriente Medio, y anunció un reforzamiento del dispositivo militar francés en la región.
En un mensaje televisado, Macron alertó sobre el peligro de la situación generada por los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán, criticando que se hayan realizado al margen del derecho internacional, aunque responsabilizó a Teherán por su programa militar y por el apoyo a milicias en la región.
Para garantizar el tráfico marítimo, Francia enviará a la zona el portaviones de propulsión nuclear Charles de Gaulle y reforzará sus bases con cazas, radares y sistemas antiaéreos, además de enviar la fragata Languedoc a Chipre tras un ataque a una base británica en la isla.
Macron advirtió a Israel sobre una posible operación terrestre en el Líbano, calificándola de «escalada peligrosa y error estratégico», y destacó que la milicia chií Hizbulá había cometido un «gran error» al atacar primero, poniendo en riesgo al pueblo libanés.
El presidente francés también anunció medidas para repatriar a cerca de 400.000 ciudadanos franceses en la región y reforzar la seguridad en Francia mediante la operación Centinela, destinada a proteger lugares y personas más vulnerables ante la crisis bélica.



