El papa León XIV afirmó que la Iglesia necesita renovarse constantemente para enfrentar los desafíos de la actualidad, y advirtió que la inercia no puede frenar los cambios necesarios. En un discurso ante los obispos de la Conferencia Episcopal Italiana en Asís, el pontífice estadounidense subrayó la importancia de una Iglesia sinodal que avance con la historia y que se adapte a los retos de la evangelización moderna.
León XIV hizo énfasis en la norma que establece los 75 años como límite para que los obispos concluyan su servicio en las diócesis, aunque destacó que, en el caso de los cardenales, se podría considerar la extensión de su ministerio por uno o dos años adicionales. También resaltó la importancia de “aprender a despedirse”, siguiendo la enseñanza del papa Francisco, como parte de la preparación para dejar el cargo de manera responsable.
El pontífice señaló además los desafíos que presenta el “universo digital” y llamó a enseñar a los fieles a habitar los medios digitales de manera humana, promoviendo responsabilidad, fraternidad y libertad en internet.
El discurso tuvo lugar después de que León XIV visitara por primera vez su pontificado la tumba de San Francisco de Asís, en un acto de oración y reflexión sobre el legado del santo. Tras el encuentro con los obispos, se trasladó al estadio de Santa María de los Ángeles antes de partir hacia Montefalco para celebrar la Santa Misa en el monasterio de las monjas agustinas, continuando así su itinerario pastoral en Italia.



