Estados Unidos ha bautizado sus operaciones en el Caribe como «Lanza del Sur», justificadas bajo el argumento de lucha contra el narcotráfico, aunque sin pruebas presentadas. La acción se ha traducido en bombardeos de embarcaciones, con numerosas víctimas mortales, y ha aumentado la presión sobre el presidente venezolano Nicolás Maduro.
El secretario de guerra estadounidense, Pete Hegseth, informó que el operativo estará liderado por un grupo de trabajo conjunto y el Comando Sur, responsable de las operaciones militares en Sudamérica, Centroamérica y el Caribe. Esto ocurre pocos días después de la llegada del portaaviones USS Gerald R. Ford y su grupo de ataque, sumándose a otros buques, submarinos nucleares y cazas en la zona.
Desde agosto, EE.UU. ha desplegado su mayor contingente militar en el Caribe en décadas, vinculado a su campaña contra el narcotráfico y el Gobierno de Maduro, ofreciendo además una recompensa de 50 millones de dólares por su captura. La administración estadounidense también ha confiscado más de 700 millones de dólares en activos del mandatario venezolano.
Entre los hechos más relevantes:
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8 agosto: Trump autoriza el uso de fuerza militar contra carteles latinoamericanos designados como organizaciones terroristas.
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2 septiembre: Primer ataque estadounidense contra embarcación vinculada al Tren de Aragua, sin pruebas verificables. Desde entonces hasta el 4 de noviembre, EE.UU. asegura haber hundido 17 embarcaciones y causado 66 muertes.
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15 septiembre: Tensiones con Colombia aumentan tras retirar a Bogotá de la lista de cooperación antidrogas; también se revoca visado al presidente Gustavo Petro.
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28 octubre: Despliegue naval estadounidense frente a Venezuela, el mayor desde la primera Guerra del Golfo.
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31 octubre: ONU denuncia violaciones al derecho internacional por parte de EE.UU.
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10 noviembre: Envío de tropas estadounidenses a entrenamientos en la selva de Panamá.
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11 noviembre: Venezuela moviliza 200.000 militares ante «amenazas» de EE.UU.
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14 noviembre: El Kremlin confía en que Washington no desestabilice Venezuela ni la región del Caribe tras el anuncio de «Lanza del Sur».
El operativo evidencia una escalada militar y diplomática que ya ha tenido consecuencias directas en la región.



