La alfombra blanca de la Met Gala comenzó este lunes con una presentación musical a cargo de un grupo de cantantes y bailarines, quienes interpretaron “I Wanna Dance with Somebody” de Whitney Houston, dando inicio al tradicional desfile de celebridades.
Los artistas actuaron ante la atenta mirada de la organizadora del evento benéfico, la editora de Vogue Anna Wintour, su principal patrocinadora Lauren Sánchez Bezos, y la actriz Nicole Kidman.
La cantante Beyoncé, una de las anfitrionas de la velada junto a Kidman y Venus Williams, regresó al evento tras diez años de ausencia, aunque aún no había hecho su aparición en ese momento.
Wintour, al ser consultada sobre las figuras destacadas de la noche, señaló que el artista puertorriqueño Bad Bunny había “pensado cuidadosamente su atuendo y sorprenderá a todos”, refiriéndose a él por su nombre de pila, Benito.
Por su parte, Chloe Malle, futura sucesora de Wintour al frente de Vogue, destacó que la exposición que acompaña la gala en el Museo Metropolitano de Arte es “espectacular”, de gran escala, y explora conceptos de corporalidad y moda a lo largo de la historia.
Este año, la alfombra no fue roja, sino blanca, ambientada como un jardín floral con racimos de glicinias blancas suspendidas del techo, además de maceteros de barro y setos decorativos a los lados.
Entre las primeras celebridades en llegar, incluso antes que Wintour, destacaron las modelos Cara Delevingne y Ashley Graham, así como la presentadora LaLa Anthony.
La jornada continuará con varias horas de apariciones de figuras del mundo de la música, el cine, el deporte y también de reconocidos empresarios y dinastías internacionales.



