El partido que el Atlético de Madrid disputó ante el Inter de Milán, en Bengasi, dejó un buen número de buenas noticias; pero también una malísima. En la recta final del choque disputado en Libia, uno de los canteranos más talentosos del cuadro colchonero, Ilias Kostis, se tuvo que retirar antes de tiempo.
El central del Atlético Madrileño se hizo mucho daño en una acción. Tuvo que entrar su compañero Aleksa Puric. Se suele decir que nadie se conoce mejor su propio estado físico, que un deportista, y por los gestos de Kostis, la lesión no tenía buena pinta. El jugador se tuvo que marchar, acompañado por el doctor Celada, llorando, aunque por su propio pie, eso sí, cojeando
El central se había hecho con el puesto de titular en el filial rojiblanco. Recordemos que, en la 23/24, el defensor estuvo 153 días lesionado, se perdió 22 partidos, a cuenta de una lesión muscular, de la que tuvo que ser intervenido quirúrgicamente.


