Un joven de 19 años murió tras ser atacado por una leona en el Parque Zoobotánico Arruda Câmara, conocido como Bica, en João Pessoa, Brasil. Gerson de Melo Machado, alias Vaqueirinho, escaló un muro de seis metros y superó las rejas de seguridad para ingresar al recinto de felinos, ignorando los gritos de advertencia de testigos y empleados del parque. La delegada Josenise de Andrade señaló que el joven “no tuvo noción del peligro” y actuó impulsado por su deseo de acercarse a los animales, pese a sus trastornos psiquiátricos.
Vaqueirinho había vivido gran parte de su vida en instituciones de atención y prisiones, con múltiples detenciones desde menor de edad y medicación para controlar sus problemas de salud mental. Según su consejera tutelar, nunca recibió el tratamiento adecuado y su conducta fue repetidamente catalogada como “problemas de comportamiento”, ignorando su verdadera necesidad de asistencia psiquiátrica. Autoridades y familiares habían advertido sobre su vulnerabilidad, calificando la tragedia como “anunciada”.
El parque informó que la leona no será sacrificada y se encuentra bajo monitoreo y cuidados especializados, dado que su conducta fue instintiva. Una comisión técnica del Consejo Regional de Medicina Veterinaria evaluará la infraestructura y protocolos de seguridad del parque, que permaneció cerrado tras el incidente. La administración aseguró que todas las barreras de seguridad estaban en funcionamiento y que el episodio fue imprevisible, fuera de cualquier escenario previsto dentro de la rutina del zoológico.



