El expresidente brasileño Jair Bolsonaro enfrenta un nuevo desafío médico: padece de dos hernias inguinales que requieren intervención quirúrgica, según informó su defensa. El diagnóstico fue confirmado tras una ecografía realizada en la sede de la Policía Federal, donde cumple condena de 27 años por diversos delitos. Los abogados aseguran que la cirugía es el único tratamiento definitivo para su condición, aunque el traslado al hospital aún genera controversia judicial.
El pedido de la defensa para que Bolsonaro sea operado fue rechazado por el magistrado Alexandre de Moraes, quien ordenó que se realicen nuevos exámenes médicos antes de autorizar cualquier traslado. La decisión generó críticas de la familia del exmandatario, que la calificó de “absurda” y comparó la situación con el trato que reciben incluso líderes del narcotráfico, cuestionando la demora en atender su condición de salud.
Bolsonaro, de 70 años, arrastra además otras dolencias: esporádicas crisis de hipo, un incipiente cáncer de piel y secuelas de cirugías previas en la región abdominal, derivadas de la puñalada que sufrió en 2018 durante su campaña presidencial. Su salud, sumada a la tensión judicial por su detención tras intentar eludir la tobillera electrónica, coloca al expresidente en una situación delicada, generando preocupación entre sus seguidores y familiares por los riesgos de complicaciones médicas.
Mientras tanto, la Policía Federal realiza la nueva pericia médica ordenada por la Corte Suprema, y la atención sobre la evolución de Bolsonaro permanece en el centro de la polémica política y judicial en Brasil.



