Irán cumple este martes el décimo día de protestas masivas que comenzaron por reclamos económicos y derivaron en demandas por el fin de la República Islámica, convirtiéndose en las movilizaciones más grandes desde el movimiento “Mujer, Vida y Libertad” de 2022.
Las manifestaciones se han registrado en varias ciudades, incluyendo Teherán, Mashad, Lahijan y Shahrekord, pese a la fuerte represión de las fuerzas de seguridad. Comerciantes del Gran Bazar y otros centros comerciales de la capital cerraron sus negocios y se sumaron a las concentraciones, exigiendo la restauración de la monarquía Pahlaví, derrocada en 1979. En algunas ciudades se han reportado enfrentamientos con gases lacrimógenos y disparos por parte de las fuerzas gubernamentales.
Según la ONG HRANA, al menos 29 manifestantes han perdido la vida y 1.203 han sido detenidos, mientras que medios conservadores iraníes reportan 568 miembros de seguridad heridos por “alborotadores armados por agentes extranjeros”.
El analista político Abbas Abdi señaló que estas protestas, a diferencia de las de 2022, comenzaron como un movimiento predecible y rápidamente derivaron en demandas políticas de derrocamiento. “El sistema no puede continuar. Antes de cambios políticos serios, es poco probable que estas protestas se apaguen”, afirmó.
La crisis económica también se agrava, con el rial alcanzando un mínimo histórico de 1.470.000 por dólar, una depreciación de 81% respecto al año anterior. Además, Irán enfrenta problemas energéticos, escasez de agua y extrema contaminación, que provoca cerca de 60.000 muertes al año.
Las autoridades iraníes acusan a Estados Unidos e Israel de fomentar las protestas y advirtieron que cualquier agresión será respondida de manera “proporcional, firme y decisiva”. Por su parte, Donald Trump y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, expresaron su apoyo al pueblo iraní, generando acusaciones de injerencia por parte de Teherán.
A pesar de la represión y las amenazas, expertos aseguran que el descontento social y político en Irán es profundo y que las protestas continuarán de manera sostenida en el país.

