Autoridades de salud de Honduras confirmaron que se encuentra en curso una investigación tras la detección de tres eventos supuestamente asociados a la vacunación en distintas regiones del país, casos que han generado preocupación entre la población.
Los hechos se registraron en Atlántida, Choluteca y el Distrito Central, donde las menores —dos de seis meses y una de cuatro meses— habían recibido recientemente su esquema de inmunización. No obstante, las autoridades aclararon que hasta el momento no se ha establecido una relación directa entre las vacunas y los fallecimientos.
“Generalmente estos eventos son coincidentes con la vacunación y no necesariamente por la vacuna”, indicaron, al tiempo que solicitaron a la población esperar los resultados oficiales de las investigaciones.
El proceso incluye la revisión completa de la cadena de suministro de las dosis aplicadas, desde su fabricación hasta su distribución en los centros de salud. Según se informó, ya se cuenta con la trazabilidad de los lotes utilizados.
Además, se desarrollan estudios clínicos, autopsias y entrevistas con familiares para reconstruir cada caso. La jefa del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI), Odalis García, aseguró que el análisis continúa en desarrollo y que se informará oportunamente a la ciudadanía.
Las autoridades también mantienen vigilancia sobre otros menores vacunados con los mismos lotes, sin que hasta ahora se hayan reportado reacciones similares. En ese sentido, reiteraron que las vacunas son seguras, salvan vidas y previenen enfermedades, por lo que instaron a la población a continuar con el esquema nacional de inmunización.
En cuanto a los casos, dos bebés de seis meses fallecieron en hechos separados ocurridos en La Ceiba y Choluteca, poco después de haber sido vacunadas en centros de salud. Las familias aseguran que las menores estaban sanas antes de la aplicación y que los síntomas se presentaron horas después.
Un tercer caso fue confirmado en el Distrito Central, por lo que autoridades de salud, el Ministerio Público y Medicina Forense continúan las investigaciones para determinar las causas de los fallecimientos y descartar posibles reacciones adversas o errores en el proceso.
El caso sigue bajo análisis, mientras crece la atención pública y el llamado de las autoridades a mantener la calma y confiar en los resultados científicos.



