Un hecho que ha generado profunda indignación en La Ceiba ocurrió en el barrio El Imán, en Potreritos, Atlántida, donde un vendedor ambulante de la tercera edad fue víctima de una estafa por parte de un taxista que le pagó con un billete falso de 500 lempiras.
El adulto mayor, identificado como don Abel, se encontraba ofreciendo sus productos —dos ristras de ajo, limones y mandarinas— frente a la Tienda Nessy, cerca de la clínica del Dr. Bueno, cuando el conductor del taxi se acercó para realizar una compra valorada en 70 lempiras.
Según testigos, el taxista entregó un billete de 500 lempiras aparentemente falso. Don Abel, confiando en la buena fe del comprador, le devolvió 430 lempiras de cambio. Antes de retirarse, el estafador le dijo con cinismo: “Abuelo, guarde ese dinero que se lo van a robar”.
El caso ha causado molestia entre vecinos y comerciantes del sector, quienes conocen a don Abel por su trabajo honrado recorriendo las calles para vender frutas y verduras. Personas cercanas a él confirmaron que, además de sus necesidades económicas, cuida a un nieto enfermo, lo que vuelve aún más dolorosa la pérdida sufrida.
La Policía Nacional informó que el caso ya está en investigación y recordó que en los últimos meses se ha registrado una mayor circulación de billetes falsos en Honduras, especialmente de 200 y 500 lempiras. Las autoridades pidieron a la población revisar cuidadosamente los billetes verificando la textura, marcas de agua y hologramas.
Organizaciones comunitarias y ciudadanos se han solidarizado con el vendedor ambulante y han pedido mayor protección para quienes trabajan en las calles, pues son los más vulnerables ante este tipo de delitos.
Este hecho evidencia la urgencia de reforzar la vigilancia policial y promover una cultura de verificación monetaria, ya que la circulación de billetes falsos no solo afecta la economía, sino que golpea con mayor fuerza a los sectores más humildes del país.


