Un 62.9 % de los hogares en Honduras viven en condiciones de pobreza, la cifra más alta de toda Centroamérica, según un estudio reciente del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep). Esto significa que aproximadamente 6.3 millones de hondureños se encuentran en situación de pobreza, de los cuales 4.1 millones sufren pobreza extrema, incapaces de cubrir necesidades básicas como alimentación, agua potable y atención médica.
El gerente de política económica del Cohep, Santiago Herrera, advirtió que “la mayoría de hondureños no tiene ni siquiera el salario mínimo ni protección social, y eso significa pobreza”. A pesar de un crecimiento económico moderado y del flujo constante de remesas, Honduras no ha logrado reducir de manera significativa los niveles de pobreza en la última década, señaló el analista económico Léster Amador.
El informe regional también destaca que 24.2 millones de personas en Centroamérica viven en condiciones de pobreza, y que después de Honduras, Guatemala registra la segunda tasa más alta con 56 %.
Según el Cohep, las proyecciones del Fondo Monetario Internacional estiman un crecimiento económico de 3.5 % para Honduras a finales de 2025 y de 3.3 % para 2026, impulsado por las remesas familiares y el aumento de precios internacionales del café. Sin embargo, la desaceleración del crecimiento mundial y los efectos del proteccionismo podrían limitar los avances económicos y mantener a millones de hondureños en la precariedad.
Como respuesta, el sector privado ha propuesto la Estrategia de Empresas Sostenibles, buscando mostrar a los candidatos presidenciales los factores que mantienen a casi 6.4 millones de personas en pobreza, pese a crecimientos económicos de alrededor del 3-4 %, niveles que no generan una percepción real de bienestar para las familias.
La medición de pobreza en Honduras se realiza a través de la Encuesta Permanente de Hogares de Propósitos Múltiples (EPHPM) del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), que compara el ingreso per cápita con el valor de una canasta mínima de bienes y servicios. Según el INE, la pobreza extrema ha disminuido del 53 % en 2021 al 40 % en 2025, aunque sigue afectando a una gran parte de la población.


