Tegucigalpa- Honduras ha comenzado a fortalecer sus capacidades de prevención y respuesta frente al gusano barrenador, una plaga que representa un riesgo tanto para la producción ganadera como para la salud pública, en un esfuerzo coordinado bajo el enfoque de Una Salud.
Esta enfermedad, provocada por la larva de la mosca Cochliomyia hominivorax, afecta a animales de sangre caliente e incluso a seres humanos, al depositar sus huevos en heridas abiertas, por pequeñas que sean, lo que puede generar complicaciones graves si no se atiende a tiempo.
Como parte de las acciones preventivas, se desarrolló el curso “Gusano Barrenador del Ganado: Prevención y Control”, en el que participaron técnicos de la Secretaría de Salud (SESAL), SENASA, ICF y SERNA, con el apoyo de organismos internacionales como UNICEF y la OPS, en el marco del Proyecto del Fondo para Pandemias.
El objetivo de esta formación es fortalecer la vigilancia epidemiológica, mejorar la detección temprana de casos y garantizar una notificación oportuna que permita activar respuestas coordinadas antes de que la enfermedad se expanda en comunidades rurales y zonas productivas.
Organismos internacionales como la FAO han advertido recientemente que Honduras necesita mantener una vigilancia activa para evitar impactos significativos en la economía rural, la producción pecuaria y la salud veterinaria, lo que refuerza la urgencia de estas medidas.
Bajo el enfoque de Una Salud, las autoridades insisten en que la salud humana, animal y ambiental están estrechamente vinculadas, especialmente en áreas rurales donde la interacción entre personas, ganado y ecosistemas es constante.
En ese sentido, el reto no solo consiste en capacitar al personal técnico, sino también en lograr una coordinación efectiva entre instituciones y comunidades, con protocolos comunes que permitan una respuesta rápida en territorio.
Honduras apuesta así por la prevención como principal herramienta frente a una amenaza silenciosa, pero potencialmente devastadora, que puede transformar una simple herida en el inicio de una crisis sanitaria y económica.



