La ofensiva militar de Israel y Estados Unidos contra Irán continúa intensificándose y ya alcanza doce días de enfrentamientos, igualando la duración de la llamada guerra de los doce días registrada en junio de 2025. Hasta ahora no se observan señales claras de negociación ni indicios de un posible final cercano, mientras el conflicto vuelve a presionar al alza el precio del petróleo en los mercados internacionales.
La tensión aumentó aún más después de que al menos cuatro buques fueran atacados en el estratégico estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el transporte de petróleo en el mundo. Irán advirtió nuevamente que no permitirá que “ni un litro de petróleo” atraviese este paso en beneficio de Estados Unidos, Israel o sus aliados, lo que ha encendido las alarmas por posibles interrupciones en el suministro energético global.
Las versiones sobre cuánto tiempo se prolongará la guerra son contradictorias. El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, aseguró que la ofensiva militar continuará sin límite de tiempo hasta alcanzar todos los objetivos y lograr la victoria en la campaña. En contraste, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó en una entrevista que el conflicto podría terminar pronto, argumentando que prácticamente ya no queda nada que atacar en territorio iraní. Sin embargo, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, advirtió que la capacidad militar de Irán no ha sido eliminada, poniendo en duda las declaraciones estadounidenses.
En medio de este escenario, se registraron varios ataques contra embarcaciones en el estrecho de Ormuz. Según reportes de seguridad marítima, un barco granelero de propiedad griega fue alcanzado por un proyectil, aunque su capitán confirmó que la tripulación resultó ilesa. La Guardia Revolucionaria iraní también afirmó haber atacado un granelero con bandera de Tailandia que transportaba a 23 tripulantes, lo que provocó un incendio a bordo. Posteriormente, la Marina Real de Omán logró rescatar a 20 de los marineros.
Otro incidente involucró al portacontenedores “One Majesty”, de bandera japonesa, que se encontraba anclado cuando fue atacado, aunque su tripulación también se reportó a salvo. Además, las fuerzas iraníes reivindicaron el ataque contra el buque “Express Rome”, propiedad de Israel y con bandera de Liberia.
La tensión se elevó aún más cuando Irán advirtió que podría atacar todos los puertos y centros económicos de la región, después de que Estados Unidos instara a la población iraní a evitar los puertos civiles utilizados por las fuerzas armadas del país. En este contexto, el presidente francés reconoció que actualmente el estrecho de Ormuz se ha convertido prácticamente en una zona de guerra, lo que dificulta garantizar la seguridad del comercio marítimo, aunque insistió en que debe organizarse algún tipo de escolta para los buques mercantes.
El impacto en el mercado energético ya es evidente. Los países miembros de la Agencia Internacional de la Energía anunciaron que liberarán 400 millones de barriles de sus reservas estratégicas para compensar las pérdidas de suministro, la mayor cantidad utilizada hasta ahora en una situación de crisis. Aun así, Irán advirtió que estas medidas no lograrán frenar el aumento del precio del petróleo y advirtió que el barril podría alcanzar los 200 dólares debido a la presión ejercida en el estrecho de Ormuz.
Ante este panorama, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, afirmó que la Unión Europea deberá tomar medidas para aliviar el impacto de los altos precios energéticos sobre hogares y empresas. Mientras tanto, la OPEP mantuvo sin cambios sus previsiones sobre la oferta y la demanda mundial de petróleo en su informe de mercado más reciente.
En paralelo al desarrollo del conflicto, también han surgido dudas sobre la salud del nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jameneí, hijo del fallecido ayatolá Alí Jameneí. Desde su nombramiento por parte de los clérigos iraníes no ha aparecido públicamente ni ha difundido mensajes, lo que ha generado rumores sobre su estado físico.
Las especulaciones comenzaron después de que la televisión estatal utilizara el término “janbaz”, una expresión asociada a combatientes heridos, tras su designación como líder supremo. Informaciones señalan que habría resultado herido en las piernas durante el primer día de la guerra, aunque asesores del gobierno iraní han negado estas versiones y aseguran que se encuentra en buen estado.
En Teherán, miles de seguidores de la República Islámica marcharon por las calles durante el funeral de varios altos mandos militares iraníes fallecidos en la guerra. Durante la movilización se escucharon consignas de “venganza” y “no a la rendición”, mientras en los alrededores de la capital se reportaban explosiones.
Por otro lado, organismos internacionales informaron que durante los doce días de conflicto se han registrado al menos 43 ataques contra instalaciones sanitarias en Irán y Líbano, con un saldo de al menos 24 personas fallecidas y 29 heridas.
La violencia también se extendió a Beirut, donde Israel bombardeó un edificio residencial en un barrio céntrico de la capital libanesa. El ataque dejó al menos cuatro personas heridas y se convirtió en el segundo bombardeo dentro de la ciudad en pocos días, aumentando aún más el temor de que el conflicto siga expandiéndose en la región.



