Tegucigalpa, Honduras. La Federación de Organizaciones Magisteriales de Honduras (FOMH) emitió este domingo un comunicado en el que respalda las recientes acciones de protesta del gremio docente y denuncia supuestos intentos del Gobierno por debilitar y dividir la representación oficial del magisterio nacional.
En el documento, la organización calificó como un «rotundo éxito» el paro de brazos caídos realizado en los 18 departamentos del país, asegurando que la jornada evidenció la unidad y firmeza de los docentes en defensa de sus demandas.
La FOMH también denunció lo que considera una estrategia gubernamental para desconocer a la dirigencia legítima de las organizaciones magisteriales y promover estructuras paralelas con el objetivo de fragmentar la representación del sector educativo.
Asimismo, la federación aclaró que el grupo de docentes que recientemente participó en reuniones en Casa Presidencial no representa oficialmente al magisterio hondureño, argumentando que sus integrantes no cuentan con el respaldo actual de las bases docentes para asumir dicha representación.
En otro de los puntos del comunicado, la organización desmintió declaraciones atribuidas al ministro de Finanzas, Emilio Hércules, relacionadas con una supuesta convocatoria a los presidentes de los colegios magisteriales para una reunión celebrada el pasado 31 de mayo. Según la federación, ninguno de sus representantes recibió una invitación oficial.
La FOMH también dirigió un mensaje al presidente Nasry Asfura, señalando que el Gobierno estaría incumpliendo compromisos relacionados con el presupuesto aprobado para el sector educativo. En ese sentido, exigió respeto a las organizaciones magisteriales y el cumplimiento de los acuerdos establecidos.
Como medida de presión, la federación instruyó a sus dirigentes y bases a nivel nacional a continuar con acciones de protesta el próximo 2 de junio en los lugares previamente definidos, manteniéndose atentos a nuevas disposiciones emitidas por la organización.
El comunicado concluye con un llamado a la unidad del magisterio hondureño y la advertencia de que las medidas de presión podrían intensificarse de manera progresiva si no se atienden sus demandas.



